Ubicada en sobre la costa meridional del Lago Nahuel Huapi, a 764 msnm,
Bariloche es una de las ciudades más pobladas de
Río Negro y uno de los centros turísticos más importantes de la Argentina. Se dice que aquí comienza el deslumbrante mundo de la Patagonia. La diversidad de paisaje y actividades lo sorprenderá: esquí en todas sus modalidades, alpino, nórdico o de fondo, snowboard; motonieves; treking; mountain bike; cabalgatas; rafting; cruceros de paseo y de pesca; golf; playas; bosques; windsurf; aire puro; chocolates; parapente; lagos y la exquisita comida de montaña que en nuestro pueblo se prepara de manera tan característica.
El maravilloso entorno del Nahuel Huapi le permitirá disfrutar excursiones, paseos lacustres, salidas tradicionales y de aventura que satisfacen todos los matices de la diversión en cada estación del año.
El Cerro Catedral y su renovada infraestructura le proponen 67 km2 de pistas y un servicio de última tecnología para esquiadores.
El Cerro Tronador lo espera con sus glaciares y nieves eternas. O si prefiere, navegue por el lago Nahuel Huapi hacia la Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes o hasta Puerto Blest y la Cascada de los Cántaros; o frente a Bariloche la Isla Huemul, albergue de parte de la historia de este lugar. Por tierra, uno de los paseos más hermosos y sencillos es el recorrido por el Circuito Chico, o si prefiere las alturas llegue hasta la cumbre del
Cerro Otto o del
Cerro Campanario, allí la cordillera se despliega imponente.
Su inigualable belleza se extiende desde la policromía de sus flores hasta sus jardines y entornos con lagos y bosques de gran variedad de árboles y arbustos autóctonos que cubren los cerros y valles que brindan un colorido espectáculo con las diversas especies de ñires, coihues, lengas y cipreses, entre otros. Aquí se ve la imponencia de la Cordillera de los Andes, ante el majestuoso lago Nahuel Huapi.
Fundación de Bariloche
Carlos Wiederhold construyó la primera casa en 1895. El 3 de mayo de 1902 el Gobierno del área territorial Río Negro le da carácter oficial a la fundación de hecho, reservando por decreto una superficie de 400 hectáreas dentro del
Parque Nacional Nahuel Huapi, para el asentamiento de “el pueblo de San Carlos de Bariloche”. Este nombre fue adoptado definitivamente por decreto del 26/7/1927.
Comienza el turismo
A fines del verano de 1902 llegan los primeros viajeros, con Aarón de Anchorena como ideólogo de las excusiones. El primer hotel estuvo en Puerto Moreno a principios de siglo, y se llamaba “Hotel de la Cuchara Sucia”. Era de propiedad de Carlos Wiederhold. A partir de 1924, por tren desde Buenos Aires a Neuquén y desde allí en automóvil hasta Bariloche, llegaban importantes contingentes de turistas. Más adelante se logró la ampliación de la red ferroviaria; y una década después, Bariloche recibía al primer ferrocarril, y el progreso fue una realidad.
La obra de dos visionarios
Por Ley Nº 12,103 en 1943 se crean los Parques Nacionales siendo su administrador y primer presidente Ezequiel Bustillo, motor y hacedor de todas las grandes obras que cuenta hoy el Parque Nacional Nahuel Huapi y específicamente Llao Llao y Bariloche. Entre 1935 y 1944, con la dirección del Arq. Alejandro Bustillo, se construyeron obras arquitectónicas ejemplares, como el Centro Cívico, que evidencian sensibilidad y conocimiento de la zona, demostrado por el aprovechamiento de materiales del entorno, dejando de lado las corrientes europeizantes de la época, y sembrando así una semilla cosechada por muchos. Hoy nos extasiamos ante estas obras que son un símbolo de Bariloche. Valga mencionar al Hotel Llao Llao, a la Catedral Nuestra Señora del Nahuel Huapi y al Hotel Isla Victoria así como también el Centro Cívico, llevado a cabo por el arquitecto Ernesto de Estrada.